(ES) 'Sé que bebo, sé que fumo' (Tonino Carotone)

No es raro que haya cantado "No te vayas mamá" cuando anduvo por aquí, si aprendió de música aprendiéndose las canciones de los comerciales de televisión. Lo que si es extraño es que se crea, hable y le haga pensar a todo el mundo que es italiano y no lo sea: es español. Tonino Carotone (o Antonio de la Cuesta como dice su Cédula de Identidad) es divo, ídolo, que ha sabido llevar sus extremos a lo que él hace, a como habla. Y esa es su principal gracia.

itemId=4686 Photo by Sofia Carvajal

Como un disparador de frases inconexas pero con agudeza y estilo, un profundo sentido de la seducción por medio de incontables tips que huelen a noche, Tonino aparece como un personaje digno de culto, justamente gracias a extravagancias como el idioma semi-inventado, sus dichos fuera del escenario y a su inconfundible voz, junto a letras que hincan en las experiencias dolorosas y perspicaces.

itemId=4682 Photo by Sofia Carvajal

Acompañado por su mujer-manager-corista Miluca, la de la flor en el pelo, va completando el cuadro perfecto con la musa que debe existir, además de tener una voz envidiable, grave, profunda, como la experiencia de ver y escuchar el espectáculo; un par de músicos italianos y otros varios chilenos, entre ellos Camilo Salinas (Chico Trujillo-Bipolares) en el clásico Tu vuo fa l`americano; Carlos “Papo” Marchant y Piola (Kitra), Daniela Rivera (Nano Stern), Mario Barrios (Mario Gitano o Dj Gitano) y otros, con los que arma su show en Cadilac (compartiendo escenario con Chico Trujillo) y en el Teatro Mauri (con Sonora de Llegar en Valparaíso). Porque otra de las cosas de Carotone es eso: compartir y colaborar con músicos de todos lados, como Manu Chau, Gogol Bordello, entre otros.

Su imagen y su voz son los protagonistas siempre y durante todo el concierto. Sus canciones reiteran dos conceptos fundamentales de sus producciones: alcohol y amor. Historias de despecho, ironía y borrachera bailan como él. Rescata la basura y lo dulce de la existencia y lo hace canción y espectáculo; adornado de brillos, sombrero, bastón, bigote, y el relajo de hacer y decir lo que se le plazca.

Las influencias (como dijo), vienen de todos lados. Al preguntarle, prefiere evitar el discurso de la clasificación de estilo y al escucharlo también sería complejo hacerlo. A ratos suena a balada italiana, otros ratos a ska o incluso a un borracho sentado en algún bar cantando su dolor.

itemId=4676 Photo by Sofia Carvajal

Este cantautor español que ha hecho de su arte un concepto único, inventó un idioma propio (el cocoliche), haciendo una mezcla entre español, italiano, y lo que él ha querido inventar y sus seguidores aceptar; se transforma en uno de los espectáculos más convocados dentro de su circuito, del público que lo ha seguido desde Tijuana in Blue más el que ha resucitado más de alguien haciéndole cover, bailando entre shows, o evocándolo como "Un santo"... O para ser más exacto: ¿quién no ha pensado, dicho, creído o hasta cantado con despecho… "me cago en el amor"?

Tonino fusiona la noche y sus excesos y las hace canción. Con todo lo bizarro y hereje que puede ser, con los brillos y profundidad de su voz, con su discurso desprejuiciado y simplemente parándose en el escenario y siendo él. Grande Tonino!

No votes yet

Other articles you might enjoy

Leave a comment